CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Di tutto un po' su Cuba

Moderatori: bambolino, mircocubano

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 07/09/2015, 0:43

La banca intenta atrapar a los cuenta propistas

Immagine

Los bancos son, en cualquier país del mundo, excepto Cuba, instituciones privadas que desempeñan un papel fundamental en la economía al intermediar entre los que tienen ahorros y los que piden préstamos. Por realizar esta relevante función, los bancos ayudan al crecimiento de la economía, de la renta, la riqueza y el empleo, y como consecuencia, ganan dinero y retribuyen a sus accionistas que suelen ser millones de personas. En Cuba, como los bancos son entidades estatales, se pierde este objetivo fundamental que debe guiar la operatoria bancaria (ganar dinero, rentabilidad) por lo que el contraste con el resto del mundo no resulta posible.


Hay que detenerse a observar la operatoria del sistema para trazar sus principales características. Se descubre, por ejemplo, que los criterios que sirven para otorgar préstamos son políticos, discrecionales y lo que es peor, las reformas “revolucionarias” eliminaron la historia de la operativa bancaria. Recuerdo que en Cuba existió desde los años de la colonia y luego la República, un dinámico y competitivo sector bancario, en ocasiones participado por el capital extranjero, pero también por cubanos nacionales, que fue completamente barrido por el régimen desde el inicio. Conviene recordar, igualmente, que la banca ha sido reactivada en los últimos años tras las reformas raulistas y que desde las nacionalizaciones y confiscaciones de los años 60, la banca en Cuba tuvo una existencia, digamos, errática, incluso criminalizada y penalizada socialmente. A pesar de ello, los cubanos tienen miedo y desconfían de los bancos. Lo cuál es lógico, a la vista de lo que ha sido la trayectoria histórica del régimen.

Vayamos por partes. La banca en Cuba no puede funcionar porque los cubanos no tienen ahorros que depositar en los bancos. Más de 5 millones de cubanos tienen sueldos medios que rara vez superan los 24 dólares mensuales, lo que deja poco margen para abrir cuentas en los bancos y ahorrar. La gente vive al día. La economía castrista presenta uno de los porcentajes de masa monetaria sobre el PIB más elevados del mundo, alrededor del 50%, lo que confirma que prácticamente toda transacción se realiza en líquido.

Incluso los cuenta propistas no utilizan la fórmula de los depósitos en bancos y prefieren mantener posiciones de liquidez, porque, primero no reciben gran retribución por hacerlo (los tipos de interés que retribuyen el ahorro son erráticos, discrecionales y apenas cubren las alzas de precios) y no conviene olvidar que en Cuba subsiste un amplio temor, y justificado por lo ocurrido en la historia, a la confiscación de ahorros y depósitos bancarios. En ese sentido, no existe confianza en la sociedad hacia la banca. No se abren cuentas corrientes, no se trabaja con cheques, los sueldos se pagan en sobre y rara vez en cuenta corriente, ni tampoco se realizan cargos o anotaciones en cuentas por los servicios, ni mucho menos, se contratan planes de pensiones o de seguros, que existen en otros países.

Como consecuencia de ello, desde la perspectiva de la obtención de recursos financieros, el sistema bancario en Cuba es muy rudimentario, y trabaja principalmente con los fondos estatales que, por las limitaciones presupuestarias, no podrán ser nunca muy importantes. Esa ausencia o escasez de ahorro interno en Cuba es uno de los factores que limitan, por ejemplo, la entrada de capital extranjero.

Por otro lado, los préstamos que se han empezado a autorizar, principalmente para los cuenta propistas, presentan problemas similares. Las condiciones de los préstamos (plazos, intereses, comisiones, son prohibitivas para pequeños negocios). Además, la pregunta es ¿qué aval puede presentar un cuenta propista para solicitar un préstamo cuando su negocio (el paladar, la tienda, etc) no es de su propiedad, sino que se realiza, en general, en un local propiedad del estado, al que paga un alquiler? Si el estado castrista no se convierte en avalista solidario, lo que evidentemente no va a suceder, el banco no podrá conceder el préstamo en condiciones normales, salvo que el cuenta propista pueda aportar como garantía su casa o su automóvil, que son las únicas “propiedades” que admite la constitución del régimen. De hecho, aunque no lo dicen, ya se han producido algunos quebrantos de cuenta propistas que han perdido sus activos afianzados, lo que supone otra forma de extraer activos por parte del estado.

Como consecuencia de esa limitación jurídica al crecimiento y desarrollo de la propiedad privada, los préstamos que se conceden son de escasa cuantía, en promedio rara vez superan los 400 dólares, y se dirigen a financiar circulante, nunca activos fijos, con lo que ello supone de riesgo de insolvencia para el deudor, es decir, que no se devuelva.

Por un lado, los bancos no tienen suficiente ahorro de la población para prestar a los cuenta propistas, por otro, estos tampoco se fían de la abundante información que se les pide ni tienen respaldo financiero (excepto aquellos que reciben remesas del exterior, por ejemplo). Y lo mismo está ocurriendo en la agricultura, donde la limitación a la extensión de la tierra, impide que los préstamos vayan dirigidos a aumentar el tamaño de las parcelas y la mejora de los rendimientos. Esto es otro elemento del embargo interno de la economía castrista, que frena sus posibilidades de crecimiento.

Los cuenta propistas por ejemplo, podrían aumentar la escala de sus operaciones, convertirse en propietarios de sus establecimientos, y para acometer esas operaciones, contratar como en cualquier país, operaciones de crédito continuas, líneas de crédito, que les permitirían prosperar. En Cuba los préstamos son individuales, para objetos concretos que se tienen que justificar y detrás los “notarios” certifican unas propiedades (vivienda, autos) que en muchos casos, ni siquiera son de los cuenta propistas, sino de antiguos dueños que fueron confiscados en el inicio de la revolución. Un auténtico caos.

A resultas de ello, la banca en la economía castrista no cumple con ninguna de sus funciones. Ni actúa como intermediario, ni ayuda al crecimiento de la renta y la riqueza, ni sirve para dar seguridad jurídica a las transacciones entre particulares. Hace falta una reforma en profundidad del sistema, que lo lleve hacia bancos privados, que puede convivir con cajas de ahorros (por ejemplo vinculadas a cooperativas) así como bancos extranjeros con sucursales que aporten know how y tecnología. La situación es muy complicada actualmente.

Respecto a lo que me preguntas sobre los cuenta propistas, en efecto, tal y como están regulados, son privados, pero solo en lo relativo a la gestión de su actividad. En algunos casos, también son propietarios de los medios de producción, pero los barberos, por ejemplo, o los paladares, alquilan al estado no solo las instalaciones sino los medios de producción, lo que los convierte en una especie de siervos medievales de unos señores que se apropian de sus rentas. Eso limita el carácter privado del emprendedor en Cuba, los cuenta propistas no son emprendedores ni mucho menos empresarios, pero pueden llegar a serlo si el régimen les deja crecer y aumentar la escala de sus operaciones. Se tienen dudas que esto sea posible actualmente.

En todo caso, el problema principal es que en la economía castrista, los cuenta propistas están funcionando actualmente al margen de la Constitución que rige el país de 1992. No existe mención alguna al cuenta propismo, y de hecho, el texto constitucional sigue primando la propiedad estatal sobre cualquier privado, y mantiene el derecho a la confiscación de bienes. Este es un aspecto muy importante porque de la misma forma que se han autorizado, en cualquier momento, puede darse marcha atrás. No lo creo posible, por interés del propio “neocastrismo”, pero esa opción sigue abierta.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 13/09/2015, 11:07

¿Qué turismo conviene desarrollar en Cuba?

Immagine

No tenemos inconveniente alguno en reconocer al ministro de turismo castrista, Manuel Marrero, que el sector turístico en Cuba está creciendo este año a un buen ritmo, cerca del 17 % con respecto al ejercicio anterior, como consecuencia de la evolución, igualmente, positiva de los principales mercados emisores de visitantes. Nada nuevo. Otros países que dependen del turismo como actividad principal, el caso de España, se encuentran experimentando un ejercicio record, tanto en visitas como en ingresos y, lo que es más importante, en rentabilidad.

Los países que continúan enviando más turistas a Cuba son Canadá, que se distancia de forma muy significativa del resto, y a continuación, Reino Unido, España, México, Francia e Italia. En el caso de los países europeos, no cabe duda que la salida de la recesión está contribuyendo a incrementar el número de viajeros.

Los datos se encuentran disponibles en un reciente informe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), que señala que en el primer semestre del 2015 llegaron a Cuba 2.194.134 personas, con un incremento del 17 % en relación con el pasado año. Ante estas cifras, las autoridades del régimen piensan que el éxito conseguido depende, en buena medida, de “los esfuerzos que hace la nación por mejorar la oferta en los polos más importantes de este destino caribeño”. En estos términos concluye una nota publicada en el diario Granma de hoy.

No conviene lanzar las campanas al vuelo tan pronto. Es cierto que el incremento del turismo puede suponer un estímulo para la actividad de los cuenta propistas, vinculados a este sector. Pero no existe la menor duda que el gran beneficiario es el conglomerado estatal de empresas pertenecientes al grupo Gaviota y similares, que poseen un alto grado de monopolio en el sector turístico de la isla.

Los monopolios, rara vez, se interesan por actuar de forma eficiente. Los objetivos de elevar la calidad de servicio o mejorar la relación calidad/precio quedan en un segundo plano, gracias a la posición de dominio que poseen en el mercado. En Cuba, las autoridades no se percatan que, mientras siga existiendo este bloqueo interno de la actividad económica privada, el efecto benéfico de más turistas no servirá para beneficiar al conjunto de la sociedad y mejorar las condiciones de vida de los cubanos.

En ese sentido, como otras tantas aventuras económicas, parece que el régimen pretende, aprovechando este pequeño boom turístico, “implementar una estrategia de desarrollo, que incluya la construcción de varios hoteles y el mantenimiento de otros”, por supuesto que todos bajo el absoluto control del estado.

Más aun, cuando la participación extranjera queda relegada, casi siempre, a fórmulas de gestión de los establecimientos, donde la “acción de oro” permanece para el régimen y sus gestores institucionales.No tiene sentido alguno que el estado se encargue de la prestación y organización de los servicios turísticos de un país. En el caso de Cuba es aún, si cabe, más lamentable,porque se frena la participación privada en los proyectos y se impide, por ejemplo, que los cuenta propistas que se están especializando en este sector, puedan formalizar acuerdos con inversores extranjeros que permitan aumentar el tamaño de sus empresas y alcanzar escalas de producción más eficientes. Sinceramente, si el futuro del turismo en Cuba depende de la "actuación" del estado, no hay mucho que esperar. Este es un sector en el que la iniciativa privada y emprendedora puede y debe desempeñar un papel mucho más relevante del que ha tenido hasta ahora en la isla.

Como ocurre en otros países, el estado en materia de política turística, debe quedar como un instrumento encargado de facilitar las condiciones del entorno para la actividad privada y proponer el conjunto de normas que permitan la regulación del sector, en condiciones similares a otros países. El resto de la actividad del turismo debe pasar, necesariamente, a la iniciativa privada de los cubanos. Entonces, 3 millones de turistas podría quedar como un triste recuerdo de un pasado en blanco y negro. En todo caso, convendría detenerse a reflexionar sobre si el futuro del turismo en Cuba está en alcanzar cifras espectaculares, en vez de mejorar ingresos y márgenes de rentabilidad de las empresas y los servicios, y en ello, una vez más, el estado castrista, deja mucho que desear.

Parafraseando a Marrero, sin duda “sabemos que quedan muchas cosas por hacer” como él dice, pero desgraciadamente, la dirección que han elegido dista mucho de ser la correcta. Así llevan más de medio siglo.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 20/09/2015, 11:43

Comercio cubano: ¿controles o marketing?: he aquí el dilema

Immagine

Vaya por delante que me parece una magnífica idea que alguien en el régimen castrista se preocupe por la atención y protección a los consumidores. Ya era hora. Después de medio siglo de hostigamiento con las libretas de racionamiento, las temibles "colas" para adquirir cualquier cosa, y la absoluta falta de libertad de elección de productos y servicios, no está mal que un "ministerio" asuma la posición de defender los intereses de los consumidores. Lo tienen difícil. El “control castrista” al comercio, que ha sido objeto de un artículo en Granma, ha descubierto deficiencias que forman parte del paisaje que se encuentran los cubanos día a día, entre otras, “esperas de horas por un cambio de turno, no ser atendido por la recepcionista hasta que termine su conversación telefónica, que el vendedor no tenga cambio para el vuelto o que la tienda cierre antes de hora”. Y lo que es peor, al parecer “todo se considera normal, aceptado; pero sin lugar a duda, injusto”.

Lo primero que se tienen que preguntar los responsables de estos controles es por qué ocurren estos problemas en Cuba y sin embargo, no en otros países del vecindario regional. Habrá que analizar las causas para tener claros los efectos. Por mucho que se detecten éstos, en número abultado, 7.901 (posiblemente serían muchos más), mal van si no atienden al origen del problema, a lo que verdaderamente está causando este pésimo trato a los cubanos como consumidores.

Quizás no se hayan percatado que el problema está en el modelo económico, estatal, sin propiedad privada y en el que el mercado se encuentra abolido como institución básica de asignación de recursos.


Los problemas aludidos en el control burocrático en unidades de la gastronomía, el comercio y los servicios técnicos y personales, "como la falta de equipos y piezas de repuesto en talleres y unidades comercializadoras, el depauperado estado constructivo de las bodegas, el incumplimiento de las obligaciones tributarias y la insuficiente capacitación a cuadros y trabajadores" se deben a la naturaleza del sistema económico imperante, que necesita un profundo giro de 180º hacia su normalización con respecto a lo que se observa en otros países.

En la economía castrista, el cliente nunca ha tenido la razón. Ni tampoco libertad de elección entre alternativas competitivas. Tampoco ha disfrutado de unos ingresos suficientes para acceder a una amplia gama de bienes y servicios de su elección y preferencia. Su capacidad para reclamar ante abusos ha sido inexistente. El régimen aseguraba una dieta básica y unos bienes concretos a precios subvencionados, y se acabó. Nada que ver con lo que existe en otros países del mundo.

Y ahora, en medio de los cambios incorporados a los llamados “Lineramientos” piensan que la solución está en estos ambiciosos planes de control o en el anuncio de unas leyes de protección a los consumidores. Esto, si se me permite la comparación, es como empezar a construir una casa por el tejado. La mejor protección que se puede dar a los cubanos es instaurar un sistema de comercio libre, privado y competitivo como el que existía en la Isla antes de las confiscaciones de 1959, culminadas en 1967 con la llamada “ofensiva revolucionaria" que supuso la completa destrucción del sistema comercial que había venido funcionando en Cuba desde los tiempos de la colonia.

La mejor defensa del consumidor es la libertad de elección, y que los empresarios privados dedicados al comercio, se puedan especializar y aprovisionarse libremente en mercados mayoristas que faciliten la venta de la oferta nacional a precios competitivos y accesibles. Satisfacer las necesidades de los consumidores por medio del intercambio, incorporar la filosofía práctica del Marketing en la gestión comercial, supone instaurar en la economía cubana prácticas en las que tuvieron un gran liderazgo los comerciantes que transformaron el paisaje urbano, modernizando los espacios comerciales y facilitando a la población todo tipo de artículos y servicios.

Y todo ello se consiguió sin necesidad de intervención burocrática, ni planes de control dirigidos por ministerios y otras "majaderías" castristas. La libertad de empresa, el derecho a la libre elección de bienes y servicios, y la garantía de un marco estable para el ejercicio de los derechos de propiedad se encargarán del resto. Por medio de estas iniciativas es como se podrá devolver al consumidor cubano esa máxima de que “siempre tiene la razón”, una razón absoluta frente a un estado intervencionista, burocrático y en crisis, que no sabe qué hacer para seguir ejerciendo un control absoluto sobre la libertad de elección de los cubanos.

Estos burócratas que se dedican a los “planes de control” deberían saber que cuando el mercado sea la institución principal que asigne los recursos y el precio actúe como mecanismo básico de información para orientar las decisiones de la oferta y demanda, se alcanzará en la Isla una situación similar a la de otros países, que no supondrá más que el retorno a lo que existía antes de las absurdas confiscaciones revolucionarias.

El problema es que la vía elegida, como casi siempre, no es la más adecuada.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 27/09/2015, 18:45

Las boberías económicas de Díaz Canel

Immagine

Unas declaraciones del primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel a "Pueblo en línea", sitio web en español del periódico chino El Diario del Pueblo. Las declaraciones no tienen desperdicio y ponen de manifiesto dos cosas muy claras: o Díaz Canel no tiene ni idea de cómo funciona la economía del sector privado, o le han hecho un “cuento chino” los estalinistas castristas, y él tristemente se lo ha creído.

Vamos por partes. Contestó algunas preguntas acerca de los cambios en el socialismo de la isla y las dificultades que encara esa transformación.

Primera bobería
Creer como dice Díaz Canel que el sector no estatal puede ser un complemento de la economía estatal y que eso se puede controlar.
Falso. En todas las economías del mundo, el estado desempeña un papel fundamental suplementario, apoyando al mercado y la iniciativa privada en aquello en que estos no son eficientes. El papel del estado se circunscribe a asignar recursos, estabilizar la economía a medio plazo y distribuir la renta, fijando la regulación de la actividad económica. Ir más allá está fuera de cualquier planteamiento racional. Ni siquiera los chinos lo han intentado. El sector privado debe ocupar el papel principal en la actividad económica, la generación de empleo y riqueza de una economía. Cuando eso no ocurre, aparecen las libretas de racionamiento, la escasez y el intervencionismo.

Segunda bobería
Pensar como Díaz Canel que se puede planificar el sector no estatal.
Esa idea es absurda y demuestra una falta absoluta de conocimiento de cómo funciona una economía. Una vez que las fuerzas del mercado y la propiedad privada se abren camino en un sistema económico, es imposible poner freno a su fuerza creadora. Intentar meter un calzador a un sector que es innovador por naturaleza, que se mueve por la óptica de la rentabilidad y no de la obediencia política, y que promueve a los mejores y más eficientes para generar productividad y riqueza, es una quimera. Además, ese principio de “reconocer” desde el poder estatal a la actividad privada parece presuntuoso, y dice muy poco de quién dice representar los intereses sociales.

Tercera bobería
Creer como Díaz Canel que las políticas que se han ido implementando en Cuba son acertadas.
Los análisis son incorrectos, es verdad que se está yendo muy lento, la velocidad de los cambios es inadecuada. Además, las cosas se hacen mal, y evidentemente con intereses contrarios a los que serían deseables. Que se olvide del método científico para abordar los problemas porque la economía privada, de mercado libre, no necesita ciencia. Ya está inventada desde que Adam Smith escribiera su Riqueza de las Naciones en el siglo XVIII. El modelo está claro. No hay nada que inventar.
Sin duda se está perdiendo un tiempo precioso en la realización de diagnósticos imprecisos y erróneos de los problemas del país, mientras que los cubanos no aspiran a otra cosa que a marcharse al extranjero, en busca de una vida mejor. Ni los diagnósticos, ni los calendarios de implementación, ni siquiera las políticas adoptadas están dando los resultados buscados, porque la visión castrista retorcida de la realidad económica todo lo emponzoña.

Cuarta bobería
Hay que avisar a Díaz Canel que la empresa estatal socialista nunca será el eje de ningún sistema económico, porque ni lo ha sido ni lo será en ninguna nación civilizada.
Los sectores más atractivos de la economía castrista, como la biotecnología y la farmacia no podrán resistir la penetración del capital extranjero, como única vía para mejorar su competitividad y eficiencia en el mercado global. Y los sectores de menos interés, pasarán a ocupar la atención de empresarios privados que los volverán a convertir en actividades rentables y de futuro. Si de verdad quieren atraer a los inversores extranjeros, hace falta otra política muy diferente, que no margine los intereses del pueblo cubano.

Quinta bobería
Creer como Díaz Canel que los llamados “logros sociales” de la revolución se pueden mantener con los cambios que se están produciendo, a pesar de la alta complejidad de este proceso.
Hay que verlo justo al revés, y Díaz Canel no parece enterarse que la única forma de mantener esos logros, y mejorarlos de forma muy destacada en términos de calidad y eficiencia, es consolidando un sector privado fuerte, productivo, rentable, con capacidad financiera para soportar un aparato de educación y sanidad públicas que, en la fase actual, se encuentra en una grave crisis.

Sexta bobería
Pensar como Díaz Canel que los cubanos participan de estos procesos de cambio.
Eso es falso. La vida doméstica del cubano medio no tiene nada que ver con los planteamientos de los llamados Lineamientos, sino que depende, cada vez más, del envío de remesas de las familias residentes en el extranjero o de la posibilidad de obtener un empleo en el sector turístico, donde se mueven las divisas extranjeras. Los crecimientos económicos desde 2008 rara vez han superado el 2% y de ese modo, los desequilibrios internos y externos de la economía se han disparado, en medio de una gran incertidumbre y pérdida de credibilidad internacional de los dirigentes de la economía castrista. Esa es la realidad y no otra.

Séptima bobería
Afirmar como Díaz Canel que el principal obstáculo a los cambios ha sido el cambio de mentalidad.
Falso. La mentalidad del cubano de a pie ha cambiado desde hace muchos años. La mentalidad que no cambia es la de los dirigentes comunistas vinculados a la cúpula del poder, a los órganos de represión política del Minint o a un ejército en decadencia, que ya no tiene objetivos de invasiones o grandes campañas internacionalistas y que se entretiene con la participación en los buenos negocios vinculados al capital extranjero. El cubano no necesita cambio de mentalidad, sino reglas claras, un nuevo marco jurídico que defienda los derechos de propiedad y la eliminación del aparato estatal intervencionista, legado de los hermanos Castro, y volverá todo a funcionar. Lo mismo que en Miami, a 90 millas escasas, donde está la demostración más clara del talento, la energía y la mentalidad del cubano, a la que ataca Díaz Canel como algo que se tiene que cambiar.


Octava bobería
Díaz Canel dice que hay que avanzar más en todo lo referente a la producción y la comercialización de los alimentos. También en la relación salario medio-precios.
Sin duda. Pero no entregando tierras en arrendamiento o limitando el número de oficios por cuenta propia a 181. Si de veras quiere que la población cubana recupere unos niveles medios de bienestar equivalentes a los de otros países del Caribe, el camino es la libertad económica. Por supuesto que se tienen que mejorar los sueldos. Y eso se podría hacer a corto plazo si el estado renunciara a su retirada de los fondos de las empresas de los que se apropia para financiar el sector no presupuestado. Si esos fondos permanecieran en las empresas se podrían pagar sueldos conformes con la productividad que estimularían a la gente a trabajar más y mejor. Los precios iniciarían una bajada en cuanto se liberalizara la producción y la distribución mayorista. Ha ocurrido en países como Vietnam, que tenían una economía mucho más intervenida que la castrista, y ahí está su milagro.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 30/09/2015, 0:31

En torno al discurso de Raúl Castro en Naciones Unidas

Immagine

El discurso de Raúl Castro en la Cumbre de Naciones Unidas del pasado 26 de septiembre no cumple la máxima del gran Baltasar Gracián que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Cierto. Un discurso corto. Nada que ver con las peroratas de su herman. Sin embargo, contiene una serie de ideas que la tozuda realidad se empeña, una y otra vez, en confirmar que son erróneas. Sin embargo, a los Castro parece darles igual. Ellos siguen con su modelo, al que no piensan renunciar. Por dicho motivo, conviene de vez en cuando situar sus aportaciones desde esta perspectiva.

El discurso no es baladí. Por lo pronto, se produce en el marco de una Cumbre de lNaciones Unidas especialmente dedicada a la aprobación de la agenda para el desarrollo después del 2015. Un asunto en el que el régimen castrista ha decidido jugar fuerte. Desde siempre.

Las cosas que se dicen en este tipo de foros las conocen diplomáticos, representantes de ONGs y entidades comprometidas, fundaciones, medios de comunicación, etc, pero también las leen y analizan empresarios, hombres de negocios, inversores internacionales, que tratan de identificar oportunidades para sus proyectos. La realidad es que ninguno de los argumentos esbozados por el dirigente castrista se dirigen a ellos. Por una vez en la vida, y sin que sirviera de precedente, los asesores de Castro le deberían haber recomendado otro enfoque. Pero no fue así.

Y por ejemplo, para empezar, ya desde la primera frase, lanzó el eterno alegato que dice “la inestabilidad en numerosas regiones tiene sus raíces en la situación de subdesarrollo en que viven dos tercios de la población mundial”. No es cierto. Asociar subdesarrollo e inestabilidad es tendencioso, apunta maneras ideológicas y escapa de cualquier análisis de datos. Precisamente, las naciones que se encuentran inmersas en proceso de transición hacia niveles de renta y riqueza más elevados, son las que afrontan con mayor facilidad lo que Castro llama “inestabilidad”. Cuestión que, además, con la globalización ha perdido buena parte de su significado, de aquellos viejos tiempos “revolucionarios” de mediados del pasado siglo, en los que vive anclada la llamada “revolución castrista”.

Es falso, por ejemplo, que “los avances, quince años después de adoptados los Objetivos de Desarrollo del Milenio, sean insuficientes y desigualmente distribuidos. Persisten, e incluso se agravan en muchos casos, niveles inaceptables de pobreza y desigualdad social, incluso en las propias naciones industrializadas. La brecha entre el Norte y el Sur y la polarización de la riqueza se incrementan”. Precisamente ese aumento de la brecha tiene lugar en aquellos países que apuestan por la tarta de dimensiones fijas, en vez de implementar medidas que la hagan crecer vía mayor productividad. La realidad económica y social va en dirección diferente a la que denuncia Castro. En los últimos años, millones de personas, sobre todo en América Latina, han accedido a niveles de renta e ingreso que los sitúan en las clases medias, con un aumento espectacular de la calidad de vida y bienestar. ¿Por qué no reconocerlo? La respuesta es simple, porque la economía castrista ha evolucionado justo en la dirección contraria. Y si se tiene en cuenta niveles de desigualdad, lo mejor es viajar a La Habana cuanto antes.

Para Castro, “los acaudalados y las compañías transnacionales son los culpables de todos los males". Y ¿cómo no? De que “no tengamos una verdadera asociación mundial para el desarrollo, de que no menos de dos mil 700 millones de personas en el mundo vivan en la pobreza. La tasa global de mortalidad infantil en menores de cinco años, sigue siendo varias veces la de los países desarrollados. La mortalidad materna en las regiones en desarrollo es 14 veces más alta que en aquellos”.

Son culpables para el dirigente castrista porque “en medio de la actual crisis económica y financiera, los acaudalados y las compañías transnacionales se hacen cada vez más ricos, y aumentan dramáticamente los pobres, los desempleados y las personas sin casa debido a crueles políticas llamadas “de austeridad”. Oleadas de inmigrantes desesperados arriban a Europa huyendo de la miseria y de los conflictos que otros desataron”.

Ver la paja en ojo ajeno es casi siempre lo peor que se puede hacer en este tipo de foros. Es lo que siempre han hecho desde 1959. Cualquiera de esos efectos perversos provocados por los “acaudalados y las compañías trasnacionales” se han producido, de manera alarmante, en la economía castrista, que ha expulsado a más de dos millones de cubanos al resto del mundo en búsqueda de un futuro mejor. Además, con este tipo de mensajes, Castro no hace otra cosa que quemar su política de inversiones extranjeras, ya que con enunciados de este calibre, no es fácil encontrar a quienes quieran confiar su dinero a alguien con este tipo de pensamientos.

Raúl Castro afirma que la única forma de lograr “un mundo habitable, de paz y concordia entre las naciones, de democracia, justicia social, dignidad y respeto a los derechos humanos de todos” debe basarse en “adoptar cuanto antes compromisos tangibles en materia de ayuda al desarrollo y solucionar el problema de la deuda ya pagada varias veces”, se debe hacer justo con el tipo de medidas que son contrarias a ello.

Él propone, por ejemplo, “construir otra arquitectura financiera internacional, eliminar el monopolio tecnológico y del conocimiento, y cambiar el orden económico internacional vigente”. Ni más ni menos. Lo necesario para acabar destruyéndolo todo. Lo mismo que hicieron en Cuba, pero a escala mundial.

Además, no contento con poner fin al modelo económico y social que existe en el mundo, Raúl Castro quiere que “los países industrializados acepten su deuda histórica y ejerzan el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Y abunda más en esta cuestión, al señalar, que “no puede esgrimirse como pretexto la falta de recursos cuando se invierten 1,7 millones de millones de dólares anuales en gastos militares, sin cuya reducción no serán posibles el desarrollo ni una paz estable y duradera”. Más de lo mismo.


Y para concluir, qué mejor que una referencia concreta al enemigo de siempre, el imperio. En esencia, Raúl Castro califica de “importante avance”, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, la apertura de embajadas y los cambios que el presidente Barack Obama ha declarado en la política hacia Cuba, resaltando el amplio apoyo internacional.

Pero, y aquí es donde viene la segunda parte, casi siempre mala, añade que “persiste el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, por más de medio siglo, el cual causa daños y privaciones al pueblo cubano, es el principal obstáculo para el desarrollo económico de nuestro país, afecta a otras naciones por su alcance extraterritorial y continúa perjudicando los intereses de los ciudadanos y las compañías estadounidenses”. Casi nada. Tras un alegato de estas características, ¿qué mas se puede decir en un foro internacional como Naciones Unidas?

Pues sí. Se puede reafirmar la orientación ideológica y política de un régimen que se mantiene, pese a todo y a todos. En palabras de Castro, “no renunciaremos jamás a la dignidad, la solidaridad humana y a la justicia social, que son convicciones profundas de nuestra sociedad socialista”.

Que cada uno saque sus propias conclusiones.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 03/10/2015, 14:48

¿Qué queda del embargo?

Immagine

Aprovechando la visita del Papa a Cuba, la Administración Obama ha querido dar pasos decisivos para derribar el embargo comercial de Estados Unidos, vigente durante medio siglo. Ha elegido un buen momento. Incluso, algunos analistas han señalado que la posible decisión de Estados Unidos de no oponerse a una posible condena de Naciones Unidas, durante la próxima Asamblea de principios de octubre, sería un poderoso argumento para reforzar las últimas medidas liberalizadoras que entraron en vigor el pasado lunes 21 de septiembre.En La Habana, hay malestar.

Conviene tener presente que las leyes que sustentan el llamado embargo de EEUU al régimen castrista pertenecen al ámbito parlamentario, y por tanto, de la mayoría Republicana en el Congreso, poco favorable a las tesis del presidente. Sin embargo, a la vista de lo sucedido, parece que la diplomacia de Obama está convencida de la necesidad de suprimir las históricas prohibiciones a la isla, un guión liberalizador que continúa a la espera de que el régimen haga lo suyo, con algún gesto de apertura.

Si la diplomacia norteamericana en el seno de la Asamblea de Naciones Unidas apostara por rechazar una nueva iniciativa de condena del embargo, por medio de la abstención, aprovechando la anunciada visita de Raúl Castro a la sede de esta organización, estaríamos sin duda ante un escenario nuevo en el deshielo en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, que tuvo su primer desarrollo con la reapertura de ambas embajadas en Washington y La Habana.

El paquete liberalizador aprobado por el gobierno de Obama es aún más ambicioso que el adoptado durante el pasado mes de enero. A partir de ya mismo, ciertas empresas norteamericanas podrán iniciar negocios en Cuba, en sectores que incluyen los servicios empresariales, los viajes, las telecomunicaciones, la banca y las remesas; se han retirado los límites a las remesas de dinero enviadas a la isla; igualmente se ha autorizado a familiares de cubanos a viajar a la isla con mayor libertad; también la contratación de cubanos por parte de empresas tecnológicas estadounidenses en el desarrollo de aplicaciones para móviles. Primera vez que esto ocurre desde los años 60.

Algunos analistas como el presidente del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba, John S. Kavulich, destacan que "con estas nuevas medidas se ha neutralizado un 40% del embargo". Sin embargo, han recibido duras críticas de los republicanos, y en especial del aspirante a la carrera presidencial. hijo de cubanos, Marco Rubio, quien ha señalado que no sólo perjudican a la causa de una Cuba libre, sino que plantean serias dudas sobre la legalidad de algunas de las regulaciones de la Administración Obama.

En cualquier caso, al lanzar la piedra sobre el tejado de los Castro, las medidas del gobierno de Obama vuelven a poner presión sobre la dictadura comunista, cuyo régimen continúa enrocado, sin mover ficha, a pesar de las opciones que el nuevo entorno le permiten. Ahora debe ser el régimen quien autorice la concreción de las nuevas medidas, y dado el control absoluto que se ejerce sobre la economía no parece que se vayan a producir cambios significativos.

Desde hace tiempo, los Castro desconfían de una relación fuerte y abierta entre Estados Unidos y Cuba. Saben que ello tiene un potencial muy poderoso para derribar los obstáculos creados por el régimen para conseguir su supervivencia. Por ello, a pesar de la voluntad del gobierno Obama por normalizar las relaciones, el régimen se resiste y busca en la propaganda los instrumentos necesarios para ganar una batalla que ya tiene perdida.


Porque la realidad es que cuanto más tarden en aceptar que han perdido y en la medida que retrasen lo inevitable, y absolutamente necesario, que es el regreso de Cuba a la sociedad occidental, más dura y difícil será la caída de este régimen y más problemática la transición a la democracia. Al tiempo, son muchos los que empiezan a pensar que todo el esfuerzo de Obama por normalizar las relaciones económicas, no encuentra respuesta en los Castro, que se reservan siempre la última palabra, en un ejercicio poco democrático de diálogo y negociación.

La sorpresa no tardó en saltar
El diario Granma, periódico oficialista del único partido autorizado en la Isla, calificó con un tono de cierto desprecio, de “novedoso” el permiso a empresas de EEUU para abrir oficinas en la Isla, al tiempo que mostraba sus duda sobre la viabilidad, y calificó de “mínimas e insuficientes” las medidas.

Ciertamente, nadie en la administración Obama esperaba una reacción de este calibre. Granma lamentó que "las medidas están enfocadas en sectores específicos, y no en beneficio de toda la sociedad, con un evidente objetivo político" al tiempo que señaló que permanecen intactos los principales "obstáculos". En este sentido, subrayó que "el uso del dólar en las transacciones internacionales continúa bloqueado para Cuba, aunque se sobreentiende que será posible utilizarlo en los intercambios bilaterales". Sin duda, la parte más sensible de la Ley.


Granma aprovechó igualmente para denunciar que "nuestro país continúa sometido a una medida discriminatoria respecto a la principal divisa internacional y se ve obligado a gastar cuantiosas sumas en cambios de divisas para las compras internacionales", y al mismo tiempo, criticó que sigan "totalmente cerradas las posibilidades de acceso a créditos privados para comerciar con Estados Unidos, obligando al pago por adelantado y en efectivo, unas condiciones que no tienen referentes en el mundo de los negocios del siglo XXI".

En un ejercicio de funambulismo político, el periódico del régimen calificó las medidas como carentes de reciprocidad, insistiendo que, por ejemplo, "se limitan casi por completo las exportaciones cubanas a Estados Unidos y no se permite que las entidades y empresas cubanas puedan abrir cuentas en bancos estadounidenses, ni abrir oficinas, como se ha aprobado en la dirección contraria".

El artículo añadió que "también existe un desconocimiento del ordenamiento interno del país y no se abren posibilidades para que las empresas de propiedad social en Cuba, que constituyen la base de la economía nacional y en las que trabaja el mayor por ciento de ciudadanos, participen en los espacios abiertos en la nueva política".

Según Granma, "todo parece indicar que el ambiente derivado de la política de bloqueo no ofrece las garantías suficientes a las instituciones financieras norteamericanas para involucrarse en este negocio" y señaló igualmente que "también pesan en ese sentido las millonarias multas impuestas a varios bancos internacionales y la carga burocrática que implica cumplir con las regulaciones norteamericanas respecto a Cuba".

Finalmente, el periódico calificó de "área novedosa pero de aplicación poco clara, dadas las limitaciones del bloqueo y las características del ordenamiento interno cubano", la posibilidad de abrir representaciones físicas de instituciones y empresas estadounidenses en Cuba. Esta reacción de Granma ha venido a poner de manifiesto que el camino está todavía muy lejos de haber alcanzado el final. Las autoridades de La Habana, sobre todo el sector más duro del régimen, están convencidos que las medidas de Obama pueden hacer daño.

La secretaria de Comercio, Penny Pritzker ha contribuido al debate con sus declaraciones, al señalar que “estas regulaciones están destinadas a apoyar al sector privado cubano emergente (y) tienen el potencial de estimular reformas económicas en el país largamente pendientes”. En la misma línea se posicionó, el secretario del Tesoro, Jacob Lew, señalando que “al relajar más las sanciones, EE UU está ayudando a apoyar al pueblo cubano en sus esfuerzos para lograr la libertad política y económica necesaria para construir una Cuba democrática, próspera y estable”. Finalmente, James Williams, que dirige Engage Cuba, una organización de empresas y asociaciones que abogan por poner fin al embargo contra la isla indicó que estas medidas “ayudan a apoyar al pueblo cubano y a promover los intereses de EE UU”. Aspectos que, evidentemente, no son de interés para el régimen castrista, que ve con recelo un auge de la sociedad civil que suponga una pérdida del control que mantienen sobre la población.

Todo ello, eso sí, dentro siempre de los límites del embargo impuesto desde hace más de medio siglo contra la isla, y cuyo levantamiento total solo puede decidirlo un Congreso que hasta ahora no ha dado este paso. Aun así, según el Consejo Económico Cuba-EEUU, se trata de los “cambios más profundos en materia de comercio e inversiones entre EE UU y Cuba en décadas”.

Los viajes, el comercio, las actividades financieras, las remesas, los transportes, las telecomunicaciones e internet son la avanzadilla de la presencia de EEUU en la isla que los Castro temen. Ningún otro país del mundo con los que comercia el régimen castrista de forma habitual, Canadá, España, Francia, Italia, la misma Venezuela, pueden tener un impacto tan determinante sobre la organización económica de la Isla, como Estados Unidos. Al final, se cumplen nuevamente las previsiones del gran Arango y Parreño que en pleno siglo XVIII y bajo el dominio colonial español, siempre tuvo claro que el horizonte económico de Cuba estaba en aquellas colonias que iniciaban su vida independiente de Inglaterra.

La historia se repite. Esta vez, si cabe, más aún.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 09/10/2015, 18:50

Las exigencias de Raúl Castro a Obama en Naciones Unidas

Immagine

Si el discurso de Raúl Castro en la Cumbre de los Objetivos del desarrollo fue desacertado, su nueva intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas el pasado lunes, no fue menos. Prácticamente todo su discurso se dedicó a castigar y culpar de todos los males, “a la política del embargo de Estados Unidos a Cuba”. Los analistas y observadores entendieron que no era ni el momento, ni el lugar, ni el tono del discurso más adecuado. Y lo que es peor, las consecuencias que se pueden derivar del mismo.

Raúl Castro, acostumbrado como su hermano a perder de vista los tiempos históricos, afirmó, en referencia al reestablecimiento de relaciones, que “ahora se inicia un largo y complejo proceso hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos” después de calificar “los 56 años de heroica y abnegada resistencia de nuestro pueblo”.

Según el dictador comunista de Cuba, las condiciones para llegar a la normalización del vínculo entre La Habana y Washington están muy claras. Hay que poner fin a lo que él llama "bloqueo económico, comercial y financiero" contra Cuba. Se tiene que devolver a Cuba el territorio ocupado, según él dice, ilegalmente por la base naval de Guantánamo. Hay queacabar con las transmisiones radiales y televisivas y, lo que el calificó como "programas de subversión y desestabilización contra Cuba". Y por último, que se compense a Cuba por lo que definió como "daños humanos y económicos que aún sufre".

En ningún momento Castro acepta que el pluralismo político debe volver a la Isla, así como la economía libre de mercado con el respeto a los derechos de propiedad, la libertad de opinión, pensamiento, expresión y de prensa, o cualquiera de los derechos humanos que el régimen conculca de forma sistemática por medio de los instrumentos de represión. Nada de eso entra en sus planes.

La negociación entre dos partes exige contraprestaciones a cada una de ellas. Pretender que el resultado de un proceso de intercambio suponga concesiones de una sola de las partes, es no entender las reglas básicas del orden social. Demasiado acostumbrados a imponer su voluntad durante 56 años y a que nadie ponga un solo obstáculo o rechiste, los Castro deberían saber que en el resto del mundo las cosas no son así.

En lugar de presentar, año tras año, el documento que se pide el fin del embargo estadounidense y que suele ser aprobado por la mayoría de la Asamblea, con los votos contrarios de EE.UU., Israel y la abstención de algún otro aliado, Castro debería pensar en liberalizar el sistema político, económico y social de Cuba y convocar unas elecciones inmediatas con la participación de todos los partidos del espectro ideológico para favorecer una rápida transición a la democracia en Cuba.

Este año tiene un aliado sorprendente. Obama ante el estupor de muchos, se ha pronunciado en contra del embargo. Algunos han querido interpretar el anuncio de una eventual abstención de EEUU en Naciones Unidas, lo que supondría un reto presidencial a las dos cámaras representativas de la voluntad popular del pueblo de los Estados Unidos. Un ejercicio de equilibrismo que no tiene precedentes en la historia política de aquel país, donde Presidencia y Cámaras, rara vez airean las distintas posiciones de poder, sino que las mismas son reconocidas como uno de los puntos fuertes del sistema político e institucional.

El enfrentamiento entre Obama y el cuerpo legislativo de los Estados Unidos por un asunto como el embargo a Cuba, prácticamente inexistente y sólo justificado por el atropello cometido por los mismos dirigentes que gobiernan la Isla contra intereses económicos de Estados Unidos en la Isla, al inicio del proceso revolucionario, cae en el terreno de lo inconcebible. No es raro que la Casa Blanca se haya apresurado a desmentir las informaciones que se han ido divulgando.

Más aún, cuando Castro dedicó buena parte de su discurso a expresar su respaldo a países aliados como Venezuela, Ecuador o Brasil, cuyos gobiernos considera que están sufriendo estrategias desestabilizadoras procedentes de Estados Unidos. E incluso, se permitió la defensa del derecho a la independencia de la isla de Puerto Rico y el reclamo de Argentina sobre las islas Malvinas/Falklands, Sándwich del Sur y Georgias del Sur, cuya soberanía disputa a Reino Unido.

Hablar ante la ONU ha sido un éxito de la diplomacia castrista. Otros regímenes de signo dictatorial, no han tenido esa oportunidad a lo largo de la historia. Los observadores y analistas han llegado a la conclusión que el discurso de Castro confirma que su régimen sigue sin demostrar que está listo para reanudar su presencia en la comunidad internacional. Apostando por quiénes tampoco merecen un aprecio especial, Castro se coloca en las esquinas y arroja a la basura las posibles ventajas derivadas del deshielo con Estados Unidos. Se ha perdido una oportunidad para abordar un nuevo modelo de discurso conciliador, que podría servir para atraer el interés de los inversores y empresarios internacionales en Cuba, a los que demonizó en un discurso anterior.

Con este tipo de pronunciamientos beligerantes, Castro vuelve a las andadas y probablemente tensando la cuerda, quiera poner en dificultades a un aliado eventual como Obama. Cierto es que el inquilino de la Casa Blanca tiene su horizonte en 2016, y que los cambios en Cuba, en caso de la sustitución de Castro, no llegarán hasta 2018 salvo que se produzca algún acontecimiento inesperado. La paciencia puede llegar a su fin. Incluso para Obama, convencido que su política elegida con Cuba, la cooperación sobre el conflicto, puede verse comprometida por Castro y su freno a cualquier proceso negociador.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 12/10/2015, 19:23

Balance de la visita de la Sra. Pritzker a Cuba

Immagine

Realmente me parece admirable el llamado de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker al régimen castrista para “promover el naciente sector privado de la Isla para incrementar el intercambio y avanzar sobre la base de las recién restablecidas relaciones diplomáticas”. Esto es lo que han recogido algunas agencias informativas como resultado principal de la visita de la político estadounidense. Tan solo ese enunciado justifica un viaje como éste.

En una reunión con dos ministros cubanos y un vicepresidente para obtener más información de la economía cubana y la nueva flexibilización del embargo estadounidense, anunciada en septiembre por el presidente Barack Obama, Pritzker dijo a sus interlocutores, por cierto uno de ellos era el ministro de Comercio Exterior de Cuba, Rodrigo Malmierca, “que la vida de los cubanos de a pie solo se mejorará si se amplían las reformas orientadas al mercado”.

La vía hacia el mercado y la propiedad privada en Cuba es uno de los objetivos inmediatos a los que Estados Unidos, con la nueva política de Obama, parece querer dirigirse con absoluta firmeza. Esa insistencia en conseguir que los cubanos puedan viajar con libertad, realizar intercambios comerciales, disfrutar del fruto de su trabajo, acumular riqueza, acceder a internet y ser contratados directamente por compañías extranjeras, merece todo nuestro apoyo. Esta posición contrasta con la expuesta por dirigentes de países de la Unión Europea que, cuando viajan a Cuba, se refieren más a la demanda de derechos humanos y respeto al pluralismo político. De modo que, casi sin pensarlo, Raúl Castro, de pronto, se encuentra con dos frentes que no sabe muy bien cómo cerrar. Bueno, si, haciendo lo que hace: lanzando balones fuera y negándose a escuchar.

De lo que no cabe duda es que las renovadas presiones de Estados Unidos para que el régimen castrista proceda a actualizar su sistema regulatorio y reformar la economía de forma que permita el continuo desarrollo del sector privado, no van a disminuir, y parecen bien encauzadas.

Es necesario. Las reformas contenidas en los llamados “Lineamientos” aceptan la existencia de trabajadores por cuenta propia con bastante resignación, y en cambio, la empresa estatal socialista sigue siendo el eje de la economía, así como la propiedad estatal de los medios de producción. Nada ha cambiado, salvo que medio millón de cubanos se han lanzado a la maroma de poner en marcha, con grandes obstáculos, proyectos de vida independiente que presentan unos elevados índices de mortalidad. Y poco más. Las medidas en la agricultura y los negocios privados en el sector de los servicios, se han puesto en marcha bajo un estricto control de la economía por la familia Castro, el Gobierno y los militares.

Ni siquiera la reciente Ley de Inversión Extranjera, permite la apertura de un sector privado empresarial en la Isla, al negar a los cubanos asociarse de forma directa con los extranjeros, en tanto que el Estado se reserva una participación mayoritaria en las compañías y controla la contratación de los trabajadores. El régimen sigue sin autorizar a las compañías extranjeras de tecnología ainstalar el cable en la Isla, y el sector de las comunicaciones y de internet se encuentra bajo control absoluto ddel monopolio estatal ETECSA.

Pritzker dijo además que para levantar y flexibilizar en alguna medida el embargo, Obama quiere observar cambios por las dos partes sin concretar qué debe hacer La Habana para ello. Al finalizar su estancia, en una rueda de prensa, señaló que su viaje había tenido como objetivo conocer a sus contrapartes, comprender cómo funciona el sistema económico de Cuba, al que calificó de "muy singular", por decir algo, y además, conocer las normas existentes en la economía de Cuba para luego dar traslado a las empresas de Estados Unidos. Sin duda, la sorpresa ha debido ser mayúscula. Ya se lo advertimos. Romper la barrera castrista no es fácil. De momento es bueno que las demandas salgan a la luz pública. Ya veremos como acaba todo.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 19/10/2015, 20:54

La compraventa de viviendas, más sombras que luces

Immagine

El régimen castrista ha convertido a los notarios, por obra y gracia de los “Lineamientos”, en agentes inmobiliarios y colaboradores del fisco ¿Acaso en algo más?

En un artículo publicado en Granma, titulado “Otra vez la misma “piedra” se ofrece respuesta a una serie de “interrogantes” suscitados por el mismo diario, tras unas informaciones que aparecieron el pasado mes de junio sobre la “compraventa de viviendas”, una de las innovaciones más importantes producidas en el país desde que Raúl Castro asumió la dirección política.

Innovación, porque no hace mucho tiempo, este tipo de transacciones se encontraban proscritas por el régimen, obligando a recurrir a un mercado negro en el que las viviendas se iban permutando, fraccionando y deteriorando a un ritmo imparable, confirmando así uno de los fracasos más evidentes de la política “social” de la llamada revolución.

Décadas de inexistencia y penalización de un “mercado” inmobiliario, de ausencia al reconocimiento de los derechos de propiedad y de confusión registral generalizada, ha llevado a los cubanos a una situación complicada en la que surgen, no me extraña, numerosos interrogantes e inquietudes relativos a unas transacciones, las de vivienda, que en cualquier otro país del mundo se realizan sin dificultad alguna.

El problema reside en que, pese a la autorización del régimen a la compraventa de viviendas, el marco en que se producen estas operaciones es tan restrictivo, intrusivo y complejo, que muchos desdeñan de los cambios, más aún, cuando la ley sigue estableciendo un número máximo de dos viviendas, una la residencia habitual y otra en las zonas de descanso. Situación que, por otra parte, para muchos cubanos, es imposible. Además, los problemas registrales derivados de las confiscaciones revolucionarias sin compensación, y la imposibilidad de construir el tracto sucesivo para la mayoría del capital inmobiliario existente en el país, hacen más difícil aún depositar la confianza en los oferentes y demandantes de vivienda que se animan a operar en este “mercado”.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que los extranjeros que no residan de forma permanente en Cuba no podrán adquirir la propiedad de la vivienda. Para ello, deberán trasladar su residencia al país. Los primeros solo podrán participar en los inmuebles que pertenecen a complejos inmobiliarios turísticos, de acuerdo con lo establecido en la Ley de inversión extranjera que les otorga la condición de “residentes de inmobiliarias”. Tampoco queda claro si podrán disponer de la compra de más de una vivienda, sometidos al máximo de dos. La ley igualmente autoriza a los cubanos residentes en el exterior a poder realizar compraventa de vivienda, sin más restricciones que las establecidas a los que residen en el país. Nada se menciona respecto de las personas físicas.

Pero vayamos a lo que nos ocupa: el papel de los notarios, que de fedatarios públicos, pasan a actuar como agentes inmobiliarios y colaboradores del fisco en el pago de los impuestos. En ese sentido, el notario “está obligado a asesorar a las partes en el sentido de que el precio real de la venta concuerde con el monto declarado en el cheque gerencial y depositado en el Banco” una función que, en cualquier otro país, desempeñan los agentes inmobiliarios con eficiencia. Eso si, hacerlo constar en escritura pública, con responsabilidad ante las partes contratantes si que es una función notarial.

El notario en el régimen castrista cumple otra función destacada. Respecto al pago de los impuestos pasa a ser colaborador del fisco. La ley establece que “debe consignar y prevenir expresamente la obligación de cada parte del pago, identificando el impuesto que proceda, el plazo en que debe liquidarse, el lugar y la responsabilidad en que se incurre si incumple tal obligación; así como abstenerse de autorizar un nuevo documento público que contenga otra transmisión de ese bien, derecho o acción, sin que se acredite previamente el pago del impuesto correspondiente a la transmisión anterior.” Lo que en otros países se realiza directamente en las agencias tributarias, en Cuba se asigna al notario, que además, “está obligado a informar a las oficinas de la administración tributaria correspondiente los datos e informaciones que sobre dichos actos se requieran, con el fin de que estos controlen y fiscalicen el pago de los impuestos”.

Particularmente, es llamativo que la libertad de elección de notario esté conculcada. La ley establece que el contrato se tiene que formalizar directamente ante el notario que tiene sede allí donde se encuentre ubicado el inmueble. Las partes no podrán elegir a aquellos notarios que les reporten más confianza, como ocurre en otros países del mundo, sino que están obligados a contar con los servicios del que se encuentra más próximo al lugar de la operación. Problema que a la larga se traducirá en burocracias y cargas de trabajo excesivas donde se realicen más compraventas, y en cambio menos actividad allí donde no se formalicen operaciones.

Y por último, algo especialmente grave y que guarda relación con el papel notarial en el “tracto sucesivo” de los derechos de propiedad de los inmuebles, que explica su devenir histórico por medio de enlaces sucesivos de titulares. Al parecer, la Ley señala que la intervención del notario presupone la instrumentación en escritura pública, como requisito de su validez y eficacia ante terceros, sin más. Conviene tener en cuenta que la nueva Ley dice que “la escritura se convierte, a partir de la compraventa realizada, en título legitimador del dominio en que consta, entre otros particulares, la identidad del propietario, la descripción física del inmueble objeto de la venta, su valor legal, así como la naturaleza y extensión de los derechos del titular”.

Aquí viene el problema principal. Muchas de estas viviendas que van a entrar en el mercado creado por las reformas raulistas pertenecen a propietarios legítimos que fueron expropiados sin compensación por el estado, que pasó a ser titular de todos los derechos reales por medio de una agresión directa sobre los derechos reales. Trasladar a los compradores de las viviendas eventuales reclamaciones que tendrán que producirse en su momento, para restaurar el orden de derechos existente en la Isla antes del proceso confiscatorio, supone una grave decisión política del régimen castrista, que traslada a los notarios, como fedatarios públicos, una responsabilidad directa, al dar fuerza legal a operaciones que se realizan con propiedades cuyo titular original puede ser otro. Atentos a todo ello, porque las consecuencias van a ser muy graves.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

Re: CUBA Y LA ECONOMÍA CASTRISTA

Messaggioda Guajiro. » 25/10/2015, 12:31

El sector transporte en la economía castrista en 2014: luces y sombras

Immagine

Un Informe de la Oficina Nacional de Estadística de Cuba que acaba de ser publicado, relativo a datos del transporte durante 2014 y arroja interesantes datos que merecen ser destacados. Una de cal y otra de arena. No es posible obtener una visión globalmente favorable del sector, pero tampoco se puede calificar como un año negativo.

En primer lugar, el transporte de mercancías, que es un indicador directamente asociado con el clima de la coyuntura económica, por cuanto su aumento presupone un mayor nivel de actividad, se ha visto estancado en cifras absolutas durante 2014. Según la ONE, el transporte total de mercancías ascendió en el conjunto del año a 100,9 millones de toneladas frente a las 99,9 millones de año anterior, con un incremento apenas perceptible del 0,1%.

En general, este dato confirma la postración de la economía y la incapacidad de las medidas adoptadas en el ámbito de los llamados "Lineamientos" para mejorar el funcionamiento de los distintos sectores económicos. Lo que se transporta en Cuba es lo mismo de año en año, y por tanto, al no observarse mejoría en este indicador, se puede concluir que el estancamiento sigue siendo la nota dominante en la economía.

La información publicada en ONE permite observar que lo que denominan “carga transportada por empresas especializadas”, con una notable participación del sector estatal, que representa alrededor del 65% del total, se mantiene estable, con un avance similar a la media del 0,1%, en tanto que la carga transportada por "empresas no especializadas" muestra un mayor dinamismo, al aumentar un 2,6%, si bien, su peso en el total es menor, un 35%. Dentro del primer grupo, el transporte marítimo con un -16,2% y el aéreo con otro descenso del -2,2% se muestran claramente en retroceso respecto al año anterior, sin que la economía castrista saque provecho de las posibilidades que se derivan de los mismos, por cuanto ambos representan menos del 10% del total de mercancías transportadas.

Por el contrario, el ferrocarril como medio de transporte de mercancías registra una evolución similar a la media, y nuevamente son los camiones, con un 3,5% más de incremento, y más del 40% de la carga total, son los que presentan una evolución más favorable. Tendencia que por otra parte se viene observando en ejercicios anteriores y confirma la nula sostenibilidad del sector transporte en una economía que no sólo traslada cada vez menos mercancías, sino que lo hace con el medio que consume más combustibles fósiles y es más contaminante.

En segundo lugar, la publicación de la ONE permite constatar un mayor dinamismo del transporte de viajeros, que experimenta un aumento del 7,4% en 2014 con respecto al año anterior. NO es fácil establecer una correlación positiva entre el transporte de viajeros y el ciclo económico, pero el dato creciente se puede valorar de forma positiva. En este caso, los “medios convencionales” con un aumento del 5,4% presentan una dinámica menos favorable que los “otros medios” donde se integran fórmulas como el transporte del turismo, con un 10,4% de incremento en todas las modalidades.

Sin duda alguna, la estrella del transporte de viajeros en 2014 son las cooperativas de transporte, una de las iniciativas de los Lineamientos que ha entrado con fuerza, con 12,7 millones de viajeros frente a los 2,8 millones del año 2013. No obstante, sus cifras siguen siendo prácticamente inapreciables en el conjunto del transporte total. Como viene siendo habitual, el transporte a los centros escolares y a los centros de trabajo experimenta descensos en el número de viajeros, del -5% y del -10% respectivamente. Igualmente, el ferrocarril con un -3% continúa su evolución negativa de años anteriores. Los “ómnibus de turismo” han transportado en 2014 a 15,2 millones de viajeros, con un incremento del 11,8% respecto del año anterior.

La realidad viene confirmando que allí donde se abren espacios para el desarrollo de la actividad privada, la economía mejora y funciona, pero donde se mantienen los controles estatales y la burocracia, el resultado es el estancamiento y el empobrecimiento. Los datos son evidentes. Las políticas económicas, también.
¡¡¡¡ A Cuba todo es posible ...... nada está seguro !!!!
Avatar utente
Guajiro.
Moderatore
Moderatore
 
Messaggi: 7448
Iscritto il: 20/03/2012, 19:03

PrecedenteProssimo

Torna a Tematiche generali

Chi c’è in linea

Visitano il forum: Nessuno e 2 ospiti